El presidente alemán, Frank-Walter Steinmeier, fue recibido en Vitoria-Gasteiz por el Lehendakari Imanol Pradales en el Palacio de Ajuria Enea, en el marco de una visita histórica que culminaría con la petición oficial de perdón a las víctimas del bombardeo nazi de 1937 en Gernika. Como símbolo de respeto y diplomacia, el Lehendakari Pradales hizo entrega al presidente Steinmeier de una makila de honor, una pieza emblemática de la artesanía vasca. Esta makila vasca, elaborada en madera de níspero, representa no solo un bastón ceremonial, sino también la tradición y la identidad del bastón tradicional vasco.

Cada makila de honor es fruto de la fabricación de makilas artesanales, siguiendo métodos que se han transmitido durante generaciones. La selección de la madera de níspero garantiza resistencia, durabilidad y belleza natural, mientras que la elaboración artesanal asegura que cada makila vasca sea única. Esta entrega pone de relieve la importancia de la artesanía vasca, mostrando cómo la creación de makilas sigue siendo un símbolo de cultura, historia y diplomacia.

La entrega de la makila de honor al presidente Steinmeier no es solo un acto ceremonial: refleja la conexión entre la historia de Euskadi y la tradición del bastón tradicional vasco. En este contexto, la makila se convierte en un puente simbólico entre la memoria histórica, la cultura vasca y la diplomacia moderna, reforzando la relevancia de la fabricación de makilas como patrimonio cultural vivo.

La elección de la madera de níspero es fundamental en cada makila vasca, aportando un acabado elegante y una durabilidad excepcional. Cada detalle de la makila de honor refleja la destreza de los artesanos vascos y el valor de la artesanía vasca, preservando la tradición del bastón tradicional vasco mientras se adapta a ceremonias y actos diplomáticos de alto nivel.